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¿Quieres disfrutar del jamón cortado a cuchillo? ¡Aprende a rebanarlo con maestría!

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20 de noviembre de 2020

Es muy común comprar la pierna de jamón ibérico para ocasiones especiales o para preparaciones gustosas. Por otra parte, si se es charcutero o carnicero, el arte del jamón cortado a cuchillo, es aplicada constantemente. La misma, no es complicada pero sí requiere una atención especial, por ende, si te animas, a continuación, conocerás cómo cortar jamón ibérico.

Rebana como los dioses. ¡Sigue los pasos para saber cómo cortar jamón ibérico!

El jamón cortado a cuchillo, es en esencia, una práctica muy común en el territorio ibérico. El jamón de esta tierra, posee toques culinarios especiales, así como distintos sabores que son ampliamente queridos.

En caso de que desees aprovechar al máximo tu recién comprada pierna de jamón, debes conocer exactamente cómo cortar y por dónde empezar. Además, debes tener en cuenta que, el jamón cortado a cuchillo, específicamente, necesita de ciertos utensilios.

En primer lugar, el jamón a cuchillo, precisa de un sostén especializado para la obra. El mismo, es conocido como jamonero, una plataforma dedicada a un mayor agarre de la pierna de jamón. Por su parte, se requerirán cuchillos jamoneros, de sierra, descortezadores y pinzas.

Primeramente…

Levanta la pierna de jamón y colócala sobre el jamonero, de manera que la pezuña esté boca arriba y sobre el pedestal. En esa posición, la maza, es decir, la parte más jugosa del jamón, estará frente a tu cuerpo. Localizándola, podrás empezar el proceso del jamón cortado a cuchillo.

Luego…

Si deseas empezar por la maza, lo siguiente que se debe hacer es “descortezar” la pierna de jamón. Mucha de la grasa abundante e innecesaria, se acumula en esta parte, por lo que necesitarás ayuda del descortezador. Separa la corteza empezando desde el hueso hacia arriba, cortando al ras sin dudar. Piensa que estás “pelando” una yuca o una naranja.

Visualiza la carne magra

A medida que salgas de la corteza, eventualmente se revelará la carne magra, perfecta para el jamón cortado a cuchillo. Sin embargo, en caso de que todavía continúes evidenciando grasa, puedes optar por seguir descortezando.

A su vez, existe otra medida para evitar este inconveniente y es girando la posición de la pierna. En lugar de que la pezuña apunte hacia arriba, colócala boca-abajo en el estribo, volteando por completo la posición de la pierna. De esa manera, quedará frente a ti la contra maza o babilla, cuya carne está más desprovista de grasa.

Finiquita con pequeñas lonchas

Sea cual sea el caso, ahora con la pinza, sujeta un pequeño trozo de la pierna, comenzando con el proceso del jamón cortado a cuchillo. Aplicando la misma técnica, corta desde el hueso hacia arriba en esa dirección, logrando lonjas acordes a lo que quieras.

El tipo de corte será irregular, pero no te preocupes, pasa incluso en aquellas lonchas de jamón envasado al vacío. Lo ideal es que el peso de las lonchas, no exceda los 30 gr, de manera que puedan ser almacenadas sin presentar inconvenientes.

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